lunes, 2 de agosto de 2010

Historia de vampiros

“Era un vampiro que sorbía agua / Era abstemio de sangre/ y por eso el bochorno/ de los otros vampiros/ y de las vampiresas”.  Éstos versos pertenecen al poema “Historia de Vampiros” del escritor uruguayo Mario Benedetti. El protagonista del poema es un vampiro que, negándose a continuar con la macabra tradición de sus colegas, de sus antepasados, decidió romper con ésta peculiar forma de vivir, llegando a hacer campañas anti-derramamiento de sangre. Éste “loco” cuerdo  proclamaba a los cuatro vientos “La sangre siempre trae sangre”, lo que fue considerado inaudito” por los otros vampiros ya que podía ocurrir algo terrible: “convencer a los vampiros flojos”. La osadía de éste “perturbado” fue su sentencia de muerte cuando, —amparados por la oscuridad—, los partidarios de la tradición eliminaron al “insurrecto y acabaron con él y su imprudencia”.

 


No hay que viajar a Transilvania para toparnos con individuos que gozan con el derramamiento de sangre inocente. En España podemos encontrar — como parte de  los festejos populares veraniegos—  reminiscencias de un pasado macabro y sombrío, con el mejor estilo vampiresco. Parte  de éstas “celebraciones” son las becerradas, donde las  inocentes crías de vaca de menos de dos años de edad, son torturadas y desangradas a la vista de los participantes, entre los que se encuentran niños de todas las edades. Una de las últimas becerradas celebradas en nuestro país tuvo lugar el pasado domingo 1 de agosto en El Escorial, un pueblo precioso situado en la sierra de Madrid. Éste festejo, muestra de la “cultura” hispánica más arraigada y profunda, fue organizado por el grupo de “Mozos, viudos y casados” del citado pueblo madrileño. Durante la mañana del domingo, una treintena de ciudadanos nos concentramos en la plaza del ayuntamiento, —entre los que se encontraban miembros de los colectivos Entorno Escorial, PACMA, y Equanimal—, para mostrar nuestra repulsa por un festejo tan vil como despreciable. A las 19:00 horas, se celebró la matanza. Lo que no podían imaginar los festejantes era que entre el público se encontraban tres miembros de Igualdad Animal y Equanimal, que tuvieron el valor de  grabar la crueldad del linchamiento de estas inocentes criaturas. Los becerros sangraban por la boca exhalando gemidos de dolor, ante la mirada impasible de los asistentes. Uno de los becerros sufrió la amputación de las orejas cuando se encontraba aun con vida; unas sangrientas orejas que fueron entregadas a una niña de corta edad presente en el acto. Un regalo macabro, recuerdo de la matanza de un inocente, entregado a otra criatura igualmente inocente.

 

En el poema “Historia de vampiros” el activista pacífico fue eliminado por querer romper con la tradición de sus abuelos.  Con el tiempo, los vampiros sedientos de “hematíes, plaquetas y  leucocitos”, se dieron cuenta de que el vampiro  insurrecto tenía razón y decidieron por “unanimidad pasarse al agua”. En España somos muchos los que proclamamos “la sangre siempre trae sangre”. A la vista de los defensores de éstas costumbres ancestrales, somos “alucinados” peligrosos, pero estamos convencidos de que algún día, éstos que hoy nos atacan,  se darán cuenta de que nuestras consignas son todo un modelo de salud mental.

Yolanda Plaza Ruiz 






Más información:  “BECERRADA: Sed de mal en El Escorial”
http://delavidaylapalabra.blogspot.com/2010/08/becerrada-sed-de-mal-en-el-escorial.html

1 comentario:

  1. realmente me pudren los malditos hdp de los españoles cuando hacen este tipo de cosas..!
    creen q es bonito torturar a un indefenzo animal, es una crueldad lo q hacen, me enacntaria hacer lo mismo con ellos, gracias a ellos su maldita costumbre se quedo en mi pais(peru) detesto a esos malditos sin corazon, pobre animalitos... ojala algun dia se termine todo esto .. unanse ala organizacion Antitaurina, es lo menos que podemos hacer para salvar a los animalitos.

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