viernes, 12 de marzo de 2010

Españoles: incivilizados, sangrientos o rudos

“Si los españoles aparecemos ante ojos ajenos como incivilizados , o sangrientos, o rudos, no es por el hecho de la fiesta: es por la simple razón de que lo somos”. Antonio Gala


En el libro Charlas con Troylo de Antonio Gala, hay un capítulo que lleva por título:
“Vergüenza nacional” en el que reflexiona sobre las corridas de toros. Este libro se publicó en 1981 y, cualquiera estará de acuerdo conmigo en que todos, (incluído el señor Antonio Gala) no sólo tenemos el derecho sino el deber /obligación de cambiar para mejorar. Pobre de aquel que haya parado su reloj en algún momento de su vida y haya dejado estancada su mente y su personalidad cuando tenía veinte, treinta, cuarenta años…. Uno tiene la necesidad de aprender hasta el último momento de su existencia, tanto como el alimento o como el agua, para seguir vivo, para seguir creciendo. Si pararamos nuestro reloj porque sí, por vagancia o apatía, seríamos muertos vivientes, momias sin vida o retrasados mentales.


tiempo



En el prólogo del libro, escrito por Andrés Amorós, recuerda unas frases del escritor cordobés: “No sabemos con certeza qué es la eternidad, ni siquiera qué es el amor, ni qué es la convivencia. Sólo sabemos qué es lo que nos emociona. Lo que nos emociona hoy, porque ignoramos si seguirá emocionándonos del mismo modo mañana y con igual vehemencia”. Por suerte todos tenemos la capacidad de cambiar, incluso los que en un tiempo disfrutaron con una corrida de toros, han abierto los ojos y el corazón ante el dolor de un animal, un mamífero con la misma capacidad de sufrir que cualquiera de nosotros, y han cambiado su “emoción” ante la tortura de tal manera que su mañana de ayer, su hoy, se ha convertido en compasión hacia esta víctima propiciatoria.

En el capítulo “Vergüenza nacional” , mencionado anteriormente, Gala charla con su perro Troylo: “¿Por qué no contestamos , Troylo, tranquilizando a quienes se sonrojan del mundo de los toros? Si los españoles aparecemos ante ojos ajenos como incivilizados , o sangrientos, o rudos, no es por el hecho de la fiesta: es por la simple razón de que lo somos”…Porque es posible - ¿verdad , Troylo?- que para el toro de lidia , ancestral y mítico, sea su muerte menos incomprensible que para nosotros, cuidados y engordados para ser abatidos por una muerte sorda, sin nombre, indiferente y silenciosa. Más cruel , Troylo, cuanto más sorda e indiferente”.


Esperemos que como el escritor cordobés, otros habran sus ojos al sufrimiento injustificable, amparado con el único argumento de la tradición.
Recuerdo las palabras emotivas de un antiguo aficionado a las corridas: “
"He sido un defensor a ultranza de la plasticidad y "arte" de la tauromaquia. Pero estaba equivocado. Un dia, Lunes del pasado año, para más señas, me desperté y vi un escrito de alguien en un periódico, el día anterior Domingo yo había asistido a una corrida en Tarragona. No me preguntes cómo ,pero una vez acabada la lectura de aquellas cuatro líneas de una persona, que no era un reconocido escritor, ni mucho menos, me quedé recapacitando y pensando que tal vez tuviera razón, quién había escrito aquello contra los aficionados al toreo.
La fuerza de cuatro líneas de un crítico de la calle me convencieron. No necesité máximas o citas de autores famosos, si no una persona igual a mí, que se limitaba a dar su opinión en famoso diario.
Había vivido equivocado desde los12 años hasta los 59 del pasado año..
No hace falta nombrar a grandes Literatos de otros tiempos, si no pararte a escuchar la voz, muy delicada, muy débil, la voz de tu propio corazón".


Para terminar con otra cita de Antonio Gala en “Pasado y futuro” de Carta a los herederos, escrito en 1995:
“ Por eso, hay que mirar por encima de los enanos de ayer y recibir a voces el mañana, que será el día triunfal si desde hoy lo planeáis.
Pero no es posible vivir en el mañana con el alma de ayer. 
El mañana ha de escribirse con rectitud y generosidad, sin rastros vetustos que lo impurifiquen. Y no hay que tenerle miedo. Quien se lo tenga y prefiera seguir atado al PRETÉRITO, que se quede en tierra
. Los demás, libre y ligeros de equipaje “como los hijos de la mar”, a embarcar y a embarcarse. A corazón abierto. A cuerpo limpio. Avanzando hacia vuestra mejor propiedad que es el futuro, para abrazaros con él a mitad del camino”


Yolanda Plaza Ruiz


Aconsejo leer
El bufé en el jardín de Antonio Gala
en este enlace:




3 comentarios:

  1. Pues sí, si los españoles son unos brutos y les queda mucho por evolucionar. Una pena

    ResponderEliminar
  2. Emociona conocer casos de personas que un día despiertan y toman conciencia del macabro espectáculo al que están asistiendo. Supongo que ya os lo habreis planteado vosotras, y es la posibilidad de que este blog o el de Spooky puedan cambiar, como en el caso que aquí se describe, la equivocada visión taurina de algún aficionado. Yo estoy convencida de que, si más no, la lectura de estos textos genera alguna duda sobre la crueldad de la tauromaquia en algunos partidarios de la misma.
    Un fuerte abrazo para las dos

    ResponderEliminar
  3. Tienes razón Spooky, menos mal que no todos estamos dentro del mismo saco.
    Un beso

    ResponderEliminar

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.

Buscar este blog