sábado, 2 de enero de 2010

A UN OLMO SECO

Quiero compartir con vosotros uno de mis poemas preferidos.
Me estremezco cuando lo leo  y  es que me encantan los árboles, ver sus diferentes tonos a lo largo de las estaciones. Ver cómo el aire y la lluvia limpian sus hojas. Ver a los pájaros cómo hacen sus nidos....
 








A UN OLMO SECO 


Al olmo viejo, hendido por el rayo 
y en su mitad podrido, 
con las lluvias de abril y el sol de mayo, 
algunas hojas verdes le han salido. 
¡El olmo centenario en la colina 
que lame el Duero! Un musgo amarillento 
le mancha la corteza blanquecina 
al tronco carcomido y polvoriento. 
No será, cual los álamos cantores 
que guardan el camino y la ribera, 
habitado de pardos ruiseñores. 
Ejército de hormigas en hilera 
va trepando por él, y en sus entrañas 
urden sus telas grises las arañas. 
Antes que te derribe, olmo del Duero, 
con su hacha el labrador, y el carpintero 
te convierta en melena de campana, 
lanza de carro o yugo de carreta; 
antes que rojo en el hogar , mañana, 
ardas de alguna mísera caseta, 
al borde de un camino; 
antes que te descuaje un torbellino 
y tronche el soplo de las tierras blancas; 
antes que el río hasta la mar te empuje 
por valles y barrancas, 
olmo, quiero anotar en mi cartera 
la gracia de tu rama verdecida. 
Mi corazón espera 
También, hacia la luz y hacia la vida, 
otro milagro de la primavera. 



ANTONIO MACHADO 

Soria 1912





Vídeo de Serrat cantando este maravilloso poema: 















Otro poema dedicado a un árbol 



José Ángel Buesa





Árbol, buen árbol, que tras la borrasca
te erguiste en desnudez y desaliento,
sobre una gran alfombra de hojarasca
que removía indiferente el viento...

Hoy he visto en tus ramas la primera
hoja verde, mojada de rocío,
como un regalo de la primavera,
buen árbol del estío.

Y en esa verde punta
que está brotando en ti de no sé dónde,
hay algo que en silencio me pregunta
o silenciosamente me responde.

Sí, buen árbol; ya he visto como truecas
el fango en flor, y sé lo que me dices;
ya sé que con tus propias hojas secas
se han nutrido de nuevo tus raíces.

Y así también un día,
este amor que murió calladamente,
renacerá de mi melancolía
en otro amor, igual y diferente.

No; tu augurio risueño,
tu instinto vegetal no se equivoca:
Soñaré en otra almohada el mismo sueño,
y daré el mismo beso en otra boca.

Y, en cordial semejanza,
buen árbol, quizá pronto te recuerde,
cuando brote en mi vida una esperanza
que se parezca un poco a tu hoja verde...


José Ángel Buesa








2 comentarios:

  1. hola, estoy buscando una imagen con buena resolución del viejo olmo para proyectarlo en un recital de poesia organizado por una asociación, seria posible ke me paseis alguna? es para este sábado.se mencionará al autor. me podeis ayudar?

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  2. Hola, sólo te puedo decir que las imágenes que ves aquí están sacadas de internet. Creo que no puedo ayudarte en este tema. Lo siento.
    ¡¡Que tengas suerte!!

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