sábado, 23 de enero de 2010

Goya y la visión crítica de la tauromaquia

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TRIBUNA: La lidia / Feria de San Isidro JOSÉ MANUEL MATILLA

Goya y la visión crítica de la tauromaquia


JOSÉ MANUEL MATILLA 24/05/2008


Al final de su vida, durante el exilio en Burdeos, Goya manifestó a su amigo Leandro Fernández de Moratín que "había toreado en su tiempo". A partir de ésta y otras referencias, así como de sus pinturas y estampas, se ha ido configurando una imagen tópica que ha convertido al artista en un incondicional aficionado a los toros. De entre toda su obra, la serie de 33 estampas de la Tauromaquia, publicada en 1816, constituye la mejor expresión de su visión del mundo taurino. Y lo hizo con una intensidad tal, que nos permite plantear numerosas dudas sobre sus verdaderos sentimientos hacia la fiesta tras la Guerra de la Independencia. Goya recurre a un tema que a primera vista puede parecer de recreo, pero una mirada atenta nos conduce a entenderlos bajo la perspectiva de la violencia, la crueldad y la muerte, situándolos en el ámbito crítico y estético de Los desastres de la guerra. De este modo Goya se hizo eco del debate que sobre la legitimidad de la tauromaquia existía en el seno de la sociedad ilustrada, donde algunos de los más prestigiosos intelectuales del momento, como Jovellanos o Vargas Ponce, la habían puesto en tela de juicio, llegando a propiciar su prohibición.



En este contexto la Tauromaquia puede ser entendida como una muestra crítica de la violencia consustancial al ser humano a través del enfrentamiento irracional con el toro, cuyo final aboca no a su muerte sino a la del torero. No en vano la serie finaliza con la trágica muerte de Pepe-Hillo. Son antitaurinas no por conmiseración con el toro, sino por respeto al hombre, que alejado del raciocinio, se enfrenta alocadamente al peligro




La tensión dramática de estas obras, unida a su excepcional desarrollo formal, las convierten en un icono del drama que constituye la esencia de las corridas de toros desde la mirada genial e independiente de Goya.
José Manuel Matilla es jefe del Departamento de Dibujo y Estampas del Museo del Prado.


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El tres de mayo de 1808 en Madrid 






“Una consigna más que se cae por su propio peso. Como si la serie "Los desastres de la guerra" fuera una muestra del amor de Goya por la guerra en su expresión más bárbara”. Rafael Ávila

goya
"Los desastres de la guerra" Goya







José de Vargas Ponce (Cádiz, 10 de junio de 1760 - Madrid, 6 de febrero de 1821), marino de guerra, político, poeta satírico y erudito ilustrado español.




Disertación sobre las corridas de toros, escrita en 1807 y publicada en Madrid, por la Real Academia de la Historia, en 1961.
Capitán de fragata, miembro y director de la Real Academia de la Historia, y notable erudito, amigo de los principales ilustrados de la época, como Jovellanos y Villanueva, resumió en su Disertación sobre las corridas de toros, escrita en 1807, todos los argumentos antitaurinos del siglo XVIII, trabajo que, lamentablemente, no trascendió más allá del limitado círculo académico, quedando inédito en los archivos hasta 1961, cuando Julio Guillén Tato, otro marino académico, editó la Disertación y alguna documentación complementaria, en la que el autor condena las diversas perversiones que se resumen en la corrida de toros:
"¿Será posible que espectáculo por tantos títulos bárbaro, expuesto e indecoroso, haya tolerado siglos y siglos, sin repugnarlo, la gente española?"
En otro apartado sobre los perniciosos efectos que este espectáculo produce en el carácter colectivo de los españoles, dice:
“Esto es en el fondo el objeto de cada corrida; esto es lo que representa y multiplica las escenas:
fiereza procurada por el hombre, daños y carnicerías voluntarias, dechados perennes de crueldad y de ingratitud, y sangre vertida y mezclas de sangres, y siempre sangre y más sangre.
Pues si estos son los ejemplos de los toros, ¿qué pueden producir los toros?
Dureza de corazón, destierro de la dulce sensibilidad y formas tan despiadadas y crueles como el espectáculo que miran"







Gaspar Melchor de Jovellanos 


(1744-1811): 
“Jovellanos odiaba las corridas de toros por su efecto embrutecedor sobre el pueblo que acude en masa para gozarse en sus violencias”. 


 Fue Jovellanos un hombre de excepcional calidad humana, de carácter moral y de elevado espíritu.  Era de irreprochable compostura moral y física y de exquisita finura y sensibilidad.  Era también algo tímido aunque con un favorable concepto de sí mismo.  Era también un hombre de gran seriedad y de gran honradez intelectual y profesional.  Tenía también un concepto rigidísimo de la justicia, debido acaso a su tendencia religiosa jansenista.  Amaba la sinceridad y la justicia.  Le faltaba diplomacia.  Odiaba la doblez y la hipocresía.
 Para Jovellanos, en la ignorancia está el origen de todos los males.  En su juventud aconsejaba a los poetas de Salamanca a que dieran un fin útil a sus poemas.  Pide a sus amigos que hagan del teatro escuela de buenas costumbres.  Exige también un fin moral a la novela para que no se convierta en lectura peligrosa.  Tenía gran fe en el progreso y en la ilimitada capacidad del hombre para mejorarse, y todo ello por el camino de la educación.






5 comentarios:

  1. Impresionante artículo. Impesionante Goya e impresionantes sus dibujos. Tal vez en el interior de Goya hubiera una dicotomía en que aunque fuera a los toros al mismo tiempo los encontrara aborrecibles.
    Sobre Jovellanos fue un gran intelectual quizás demasiado optimista con el género humano. No creo que el ser humano mejore mucho con la educación y la cultura, a veces, los hace peores porque así son capaces de encontrar coartadas intelectuales para sus maldades.
    Siento ser tan pesimista pero en España la educación es general pero sigue siendo brutal con los animales.
    Esperemos que algún día cambie.
    Un abrazo.

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  2. Como todo el mundo reconoce, Goya fue un crítico ácido de su tiempo.
    Se podría decir que fue un “fotógrafo” de las miserias humanas. Él como nadie, supo reflejar la cara de atolondrados de la monarquía de la época. Tampoco se libró de su riguroso análisis la clase media o pobre de la sociedad en que vivía. Expuso de una manera clara y sin sentimentalismos la crueldad, el egoísmo, le envidia, etc. en los rostros de sus personajes. Un detalle interesante es que Goya fue amigo de Jovellanos, alguien que estaba en contra de las corridas de toros y al que el pintor realizó un retrato en 1798.
    Goya se limitó a plasmar en sus cuadros su opinión sobre las bajezas humanas, retratando de una manera magistral lo que hoy en día no se consigue con una cámara de fotos. El que haya pintado escenas taurinas no demuestran que él apoyara tales tradiciones. También retrató monarcas por los que sentía una especial antipatía y nadie lo pone en duda.
    Creo que el usar el nombre de Goya para demostrar que ha habido personalidades importantes en el mundo del arte que han apoyado estas torturas, es una muestra más de la ignorancia que impera en el mundo taurino. Su pobreza artística es tan impresionante que no son capaces de asimilar los sentimientos de un pintor como Goya.


    Os pongo el enlace de una página donde podéis leer algo sobre su vida:
    http://www.artehistoria.jcyl.es/genios/pintores/2085.htm

    Gracias Spooky, un beso

    Yolanda

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  3. Quiero resaltar un dato más sobre la amistad entre Goya y Jovellanos, famoso antitaurino. Del cuadro que Goya pintó a su estimado amigo Jovellanos en 1798, se da esta interesante información: "Este retrato del pensador más completo y profundo de la Ilustración española fue realizado por Goya en 1798, al poco tiempo de ser nombrado Jovellanos ministro de Gracia y Justicia. La carta de Goya a Zapater del mes de marzo de ese año prueba su traslado a Aranjuez para posiblemente retratar al político, además de la amistad que el político ilustrado le prodigaba". Escrito por Juan J. Luna. 1996. Podéis leer esta estupenda información donde se habla de la influencia de Jovellanos en el pintor :
    http://www.almendron.com/arte/pintura/goya/obras_goya/goya_27.htm

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  4. Magnífico y oportuno artículo. He aquí un aporte más al cada vez más claro rechazo de Goya a las corridas de toros.
    Él y los hombres comprometidos de su época, portadores de sensibilidad y buen hacer con sus contemporáneos, ya vieron lo nefasta de esta embrutecedora costumbre.
    "La sangre siempre conduce a la sangre", dijo Unamuno. Y esa es la realidad. Hasta que no desaparezcan de la faz de la tierra esta cavernaria "fiesta", estaremos en deuda con aquellos que imaginaron un mundo culto y respetuoso con los otros seres que nos acompañan en el planeta.

    Yolanda, mi aplauso se queda contigo.

    Ricardo - Linde5

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  5. Ricardo, me han encantado tus palabras donde expresas: “Hasta que no desaparezca de la faz de la tierra esta cavernaria "fiesta", estaremos en deuda con aquellos que imaginaron un mundo culto y respetuoso con los otros seres que nos acompañan en el planeta”.
    Quiero resaltar algunas “pinceladas” más sobre la amistad entre Goya y Jovellanos, algo destacado en el artículo mencionado escrito por José Manuel Matilla , Jefe de Departamento de Dibujos y Estampas del Museo del Prado.


    En este enlace podéis leer: http://www.almendron.com/arte/pintura/goya/obras_goya/goya_27.htm

    “Cuando Goya dejó de ser para la mayoría de los historiadores y críticos el pintor ignorante, aunque con una gran intuición, se buscó el tutelaje de Jovellanos para explicar el contenido ideológico de su obra… Jovellanos fue además protector, mecenas y modesto coleccionista de sus obras, y quien tomó la decisión de que Goya decorase con sus pinturas San Antonio de la Florida.”

    En este otro enlace podéis leer sobre Jovellanos:
    http://faculty-staff.ou.edu/L/A-Robert.R.Lauer-1/BIBJovellanos.html

    -“Amaba la naturaleza”.

    -“Trabajó por la libertad de imprenta y el establecimiento de un sistema moderno de educación. Para la reforma de la enseñanza presentó en 1809 sus Bases para la formación de un plan general de Instrucción pública, donde figuraba la extensión de la enseñanza a todos los ciudadanos (con una primera educación enteramente gratuita)”

    -“Defendió el derecho de las mujeres a tener un puesto digno en la Sociedad Económica”

    - En La Memoria sobre espectáculos, impresa en 1812, enfocada en el arreglo de la policía de los espectáculos y diversiones públicas y sobre su origen en España, se demuestra a las claras que:
    “Jovellanos odiaba las corridas de toros por su efecto embrutecedor sobre el pueblo que acude en masa para gozarse en sus violencias”.

    - “Tenía también un concepto rigidísimo de la justicia. Para Jovellanos, en la ignorancia está el origen de todos los males
    Tenía gran fe en el progreso y en la ilimitada capacidad del hombre para mejorarse, y todo ello por el camino de la educación. Creía a la vez en reformas graduales”



    Como ocurrió en su época, actualmente al poder le interesa que el pueblo, la sociedad, permanezca en la ignorancia, de esta manera es mucho más fácil manipularla ya que los individuos ignorantes suelen ser poco exigentes, con poca o nula capacidad de discernimiento. Esto es algo de lo que el mundo taurino se aprovecha, porque tienen malos instintos, pero no todos son tontos.
    En nosotros está la obligación de abrir la mente y el corazón a las personas que, careciendo de malas intenciones, no se han parado aun a mirar los ojos de los animales a los que nuestro estilo de vida ha otorgado el “derecho” de ser usados y explotados como meros objetos para nuestro divertimento, alimento, experimentación, y un largo y macabro etcétera.
    Mi aplauso también se queda contigo Ricardo, por tu buen trabajo y compañerismo.

    Un saludo,
    Yolanda

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