viernes, 30 de octubre de 2009

REGLA DE ORO DEL PERFECTO MEZQUINO

Pase lo que pase ...no te metas

Cuando veas que un hombre le pega a una mujer

no te metas,

cuando veas que un pobre no tiene que comer

no te metas,

no te metas en lo que no te interesa,

si la lluvia no ha mojado tu cabeza

que se ahoguen todos.

Cuando alguien desprecie a otro alguien

por su piel, no te metas,

cuando por un billete se viole cualquier ley

no te metas,

no te metas que no te importa un comino,

mientras hayas encontrado tu camino

que se pierdan todos.

Tapando la oreja, poniendo una venda,

con los ojos cerrados estarás a salvo

siempre y cuando no te metas, no te metas,

cuando hablen de una guerra no te metas,

no te metas porque no son tus asuntos,

el que quiere reventar revienta y punto,

que se maten todos.

Cuando veas a un chico volando desde ayer

no te metas.

Cuando veas que cae y no hay ninguna red

no te metas,

no te metas si algo te huele a podrido,

un tapón en la nariz y no hay mas lío,

que se pudra todo.

Cerrando la puerta, soldando la reja,

la mente con candado y estarás a salvo

siempre y cuando no te metas, no te metas,

si te buscan pelea no te metas,

no te metas cuando veas que roban,

no te metas si es que no te tocan...

La televisión, la ropa de moda,

tu tabla de wind surf y tu bebida cola

y sobre todo toda tu libertad.



Ignacio Copani


...............Y si ves a un humano maltratando a un animal....

.....................no te metas



http://foros.animanaturalis.org/viewtopic.php?f=6&t=314



El otro Yo


Se trataba de un muchacho corriente: en los pantalones se le formaban rodilleras, leía historietas, hacía ruido cuando comía, se metía los dedos a la nariz, roncaba en la siesta, se llamaba Armando Corriente en todo menos en una cosa: tenía Otro Yo.

El Otro Yo usaba cierta poesía en la mirada, se enamoraba de las actrices, mentía cautelosamente, se emocionaba en los atardeceres. Al muchacho le preocupaba mucho su Otro Yo y le hacía sentirse incómodo frente a sus amigos. Por otra parte el Otro Yo era melancólico, y debido a ello, Armando no podía ser tan vulgar como era su deseo.

Una tarde Armando llegó cansado del trabajo, se quitó los zapatos, movió lentamente los dedos de los pies y encendió la radio. En la radio estaba Mozart, pero el muchacho se durmió. Cuando despertó el Otro Yo lloraba con desconsuelo. En el primer momento, el muchacho no supo qué hacer, pero después se rehizo e insultó concienzudamente al Otro Yo. Este no dijo nada, pero a la mañana siguiente se había suicidado.

Al principio la muerte del Otro Yo fue un rudo golpe para el pobre Armando, pero enseguida pensó que ahora sí podría ser enteramente vulgar. Ese pensamiento lo reconfortó.

Sólo llevaba cinco días de luto, cuando salió a la calle con el propósito de lucir su nueva y completa vulgaridad. Desde lejos vio que se acercaban sus amigos. Eso le lleno de felicidad e inmediatamente estalló en risotadas.

Sin embargo, cuando pasaron junto a él, ellos no notaron su presencia. Para peor de males, el muchacho alcanzó a escuchar que comentaban: «Pobre Armando. Y pensar que parecía tan fuerte y saludable».

El muchacho no tuvo más remedio que dejar de reír y, al mismo tiempo, sintió a la altura del esternón un ahogo que se parecía bastante a la nostalgia. Pero no pudo sentir auténtica melancolía, porque toda la melancolía se la había llevado el Otro Yo.

Mario Benedetti


Los animales en la obra de Mario Benedetti






Estudio sobre la mención de los animales en la obra de Mario Benedetti

Del poema "A la izquierda del roble" de "Noción de patria":
No sé si alguna vez les ha pasado a ustedes
pero el Jardín Botánico es un parque dormido
en el que uno puede sentirse árbol o prójimo
siempre y cuando se cumpla un requisito previo.
Que la ciudad exista tranquilamente lejos.
.......
Después de todo el secreto es mirar hacia arriba
y ver cómo las nubes se disputan las copas
y ver cóm los nidos se disputan los pájaros.

.......



El secreto está en correr con precauciones

a fin de no matar ningún escarabajo
y no pisar los hongos que aprovechan
para nacer desesperadamente.


Del poema "Currículum" de "Próximo prójimo":
Comentario sobre la simpleza de la vida de muchos de nuestros
congéneres, en los que
a menudo, el respeto a la Naturaleza y al resto de los animales, es un
asunto sin importancia.
A diferencia de la frase escrita en "A la izquierda del roble",
(citado anteriormente) , donde menciona
"el secreto" de un ser humano consciente de que nuestras acciones
repercuten en el resto de los seres vivos,
aquí menciona la "valentía" de muchos de estos individuos, que sin el
menor reparo, aplasta la vida de una criatura
por el mero hecho de haberse cruzado en su camino....
El cuento es muy sencillo
usted nace
contempla atribulado
el rojo azul del cielo
el pájaro que emigra
el torpe escarabajo
que su zapato aplastará
valiente.

De “El porvenir de mi pasado”:




Realidades que se acaban



Llega un momento en que cualquier realidad se acaba. Y entonces no hay más remedio que inventarla. Por ejemplo, la infancia suele terminar de sopetón con algún juguete destrozado, o con la muerte entrañable y cercana de un perro o de un abuelo.
Relatos en la obra de Benedetti donde los animales tienen un papel importante:
.-Se acabó la rabia
.-El hombre que aprendió a ladrar
.-A imágen y semejanza
De "El porvenir de mi pasado":
.- Tiempo salvaje
.- Cuatro en una celda
Yolanda Plaza Ruiz

Lealtad una palabra enorme

Hachiko fue adoptado cuando tenía dos meses, por un profesor del departamento de Agricultura de la Universidad de Tokio, el Dr. Eisaburo Ueno. La amistad basada en el amor mutuo convirtió a Hachiko y a su querido amigo en una leyenda viva, sólo rota por la muerte repentina de uno de los protagonistas, el profesor, lejos de su perro leal. Ignorante del triste desenlace, Hachiko siguió acudiendo hasta el final de sus días a la estación de tren donde despedía y recibía al Dr. Eisaburo, mientras este vivía. Para los pobladores de Shibuya (Japón), la lealtad de este perro se convirtió en un símbolo. La estatua erigida en su honor es conocida en todo Japón y fuera de sus fronteras.

En Durazno (Uruguay), Gaucho está recordado como ejemplo de fidelidad, inmortalizado en una figura de bronce, situada cerca del cementerio de la ciudad. Gaucho fue el amigo devoto de Facundo, un hombre solitario. A la muerte de este, Gaucho demostró un amor sin límites hacia su amo, haciendo de la sepultura de Facundo el lugar donde residía, aquella tumba fría que le separaba de su querido amigo de dos piernas. Gaucho, otro perro que no conocía la traición.

En el mundo animal las ratas son un ejemplo sobresaliente de altruismo, un sentimiento y actitud estrechamente unido a la lealtad. El psicólogo J. Moussaieff Masson en su libro ?Dogs Never Lie About Love? ( Los perros nunca mienten sobre el amor) nos dice: "El animal que vive en una comunidad aprende el valor de ayudar a otro individuo. Las ratas son reacias a bajar una palanca para obtener comida si al hacerlo generan una descarga eléctrica contra una compañera. Inevitablemente bajarán la palanca que No provoque la descarga, y algunas hasta renunciarán a la comida antes que lastimar a sus amigas".

Mario Benedetti, a quien rindo homenaje en el título de este escrito recordando su relato: ?Beatriz una palabra enorme?, nos anima a examinarnos a nosotros mismos, ver hasta qué grado las buenas virtudes, sobrepasan a nuestras miserias personales, haciéndonos ver en el espejo la imagen real, nuestra calidad humana o nuestros defectos; la lealtad o traición, fidelidad o cobardía. En su poema "Pausa" dice así: De vez en cuando hay que hacer una pausa/ contemplarse a sí mismo/ sin la fruición cotidiana/ examinar el pasado/ rubro por rubro /etapa por etapa/ baldosa por baldosa/ y no llorarse las mentiras/ sino cantarse las verdades.

Esta verdad nos demuestra, por mucho que nos empeñemos en ocultarlo, que el resto de los animales y la naturaleza, tienen sobradas pruebas de lo pequeña e insignificante que puede llegar a ser para la mayoría de nuestros congéneres la palabra Lealtad. Antónimos de lealtad son: traición, deslealtad, infidelidad. Sólo hay que ser un optimista informado, un pesimista, para darnos cuenta de que estos adjetivos peyorativos son un rasgo muy peculiar de nuestra especie. Por desgracia, no sólo el resto de nuestros congéneres sufren las consecuencias de estas "cualidades", sino que el que es denominado "el mejor amigo del hombre", el perro, suele ser una de las víctimas inocentes más cruelmente tratadas por el "homo sapiens".

Cuánto tenemos que aprender del resto de los animales, incluso de las ratas.

Yolanda Plaza Ruiz

Enlace para leer la historia de Gaucho, escrita por Ricardo Muñoz José:

http://linde5-otroenfoque.blogspot.com/2009/07/la-huella-de-un-perro-sin-dueno.html

Leyendas de Durazno:

http://www.tudurazno.net/leyenda-gaucho.html

Historia de Hachiko:

http://www.conciencia-animal.cl/paginas/temas/temas.php?d=93




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